La Osteopatía
“Encuentra la lesión, trátala, y deja que el cuerpo actúe”
A.T. Still
Principios Básicos
La osteopatía es una terapia manual holística que aborda el cuerpo como una unidad interconectada, donde la función y la estructura están relacionadas. Todos los tejidos, como articulaciones, músculos, fascias y tejidos viscerales, deben mantener su movilidad para garantizar un equilibrio adecuado.
Cuando un tejido pierde esta movilidad, puede causar problemas en esa área o en otras partes del cuerpo. Esto puede alterar el equilibrio del sistema y generar síntomas.
La osteopatía trabaja sobre esa parte con movilidad reducida para ayudarla a recuperar una función normal, permitiendo que el propio cuerpo encuentre un nuevo equilibrio.
Evaluación y Tratamiento
En un tratamiento osteopático, se realiza una evaluación para identificar cualquier desequilibrio. Incluye examinar la mecánica corporal, comprender cómo interactúan la esfera cardio-respiratoria, metabólica, conductual/emocional y el sistema nervioso. Se utilizan diversas estrategias terapéuticas para abordar los desequilibrios identificados, incluyendo manipulaciones, técnicas articulatorias, técnicas funcionales y fasciales, así como técnicas viscerales y craneales.
Mi Enfoque
Aunque la base de la osteopatía es la misma, existen diferentes formas de aplicarla. En mi práctica, elijo usar las técnicas más funcionales, que acompañan al cuerpo a encontrar por dónde liberar las tensiones.
Ramas de la Osteopatía

Osteopatía Estructural
Se enfoca en el aparato locomotor, tratando músculos, articulaciones, fascias y ligamentos para mejorar la movilidad y aliviar el dolor.

Osteopatía Visceral
Trabaja con las vísceras para liberar tensiones y mejorar su función, asegurando un soporte adecuado de los órganos internos.

Osteopatía Craneal
Aborda la estructura ósea y membranosa del cráneo, ayudando a liberar restricciones y mejorar la movilidad en la cabeza y el cráneo.